En medio del dolor y la emergencia que viven muchas familias a causa de los incendios forestales, como Iglesia Bautista de Chile somos llamados a responder con compasión y generosidad.
Hoy invitamos a cada iglesia y a cada hermano y hermana a ofrendar con un corazón dispuesto, para ir en ayuda de quienes han sido afectados, recordando que somos un solo cuerpo en Cristo.
Nuestra ofrenda es más que un gesto económico: es una expresión de amor, de fe y de esperanza, confiando en que Dios usará la generosidad de su pueblo para traer consuelo y provisión.